No te queda nada mal Ese simple signo de falta de lubricación ocular Producto de la mirada fija e inflamada Así como con un tinte rojito Inyectado por algún demonio que acusó en mis formas el descomunal deseo que te impulsa.
No te queda nada mal
Ese simple signo de falta de lubricación ocular
Producto de la mirada fija e inflamada
Así como con un tinte rojito
Inyectado por algún demonio
que acusó en mis formas
el descomunal deseo que te impulsa.